Miercoles
14 de Enero de 2026
INTERéS GENERAL
14 de enero de 2026

Da frutos dulces y refrescantes, se adapta a espacios chicos y es ideal para climas cálidos. Por qué cada vez más personas lo eligen para el jardín o la maceta.
Al momento de plantar un árbol frutal en casa, no todo es estética o sabor: el crecimiento de las raíces, el mantenimiento y el espacio disponible son claves. Durante años, el limonero fue el favorito en patios y jardines, pero hoy una especie empieza a ganarle terreno: el granado.
Este árbol se destaca por una ventaja fundamental: sus raíces no levantan la tierra ni dañan veredas o pisos, lo que lo convierte en una opción segura para jardines pequeños, patios o terrazas.
Además de no generar problemas estructurales, el granado es muy valorado por su bajo mantenimiento. Es una especie resistente a la sequía, tolera bien las altas temperaturas y no exige cuidados constantes.
Para crecer sano, solo necesita:
El granado no solo es práctico, también suma belleza al espacio. Su follaje verde, combinado con flores rojas intensas, lo vuelve muy decorativo en primavera y verano. Con el paso de los meses, da lugar a sus frutos: las granadas.
Estas frutas son conocidas por ser jugosas, refrescantes y ricas en antioxidantes, ideales para consumir frescas, en jugos o ensaladas.
El granado es un árbol de tamaño medio que puede darle un toque distinto a tu jardín. (Foto: Adobe Stock)
El granado suele dar frutos entre los 2 y 3 años después de plantarlo, siempre que reciba buena luz y un riego moderado.
Sí, el granado se adapta perfectamente a la vida en maceta. Solo necesitás elegir un recipiente grande, con buen drenaje, y ubicarlo en un lugar donde reciba sol directo varias horas al día.
El riego debe ser regular pero sin encharcar y cada tanto conviene agregar un poco de abono para estimular la floración y la producción de frutos.