Cuando la Policía fue hasta el lugar dialogó con la empleada del comercio quien indicó que el ladrón se presentó de manera imprevista, tomó el dinero de la caja registradora y se dio a la fuga rápidamente.
Analizadas las filmaciones, la dueña del kiosco reconoció al delincuente: un ex empleado, identificado como L.G.G. alias "Perro" de 30 años, al que había despedido por llegar en estado de ebriedad al trabajo.
Con los datos recolectados, los uniformados lograron detenerlo y en su poder secuestraron $13.930, setenta pesos menos de los que robó. La fiscalía N° 1, a cargo de Gisela Oñuk, ordenó la detención del joven y que la suma recuperada sea devuelta a la dueña.