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INTERNACIONALES
23 de febrero de 2026

El abatimiento de su fundador expuso el poder territorial de la organización criminal y abrió interrogantes sobre su continuidad, el riesgo de internas y el impacto en la violencia en México.
El ejército mexicano abatió este domingo en Tapalpa, Jalisco, a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fundador y líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, considerado el grupo criminal más poderoso de México.
El operativo derivó en una reacción violenta con bloqueos, incendios y ataques en varios estados, y reabrió el debate sobre el futuro de la organización sin su jefe histórico.
Fundado en 2009 por Oseguera, el CJNG se consolidó como una de las estructuras criminales más fuertes del país por su capacidad de reclutamiento, armamento y despliegue territorial. Según especialistas citados por Agence France-Presse, el grupo es clave en el tráfico de heroína, cocaína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos.
Además del narcotráfico, el cartel expandió sus ingresos a extorsión, robo de combustible y tráfico de personas, lo que le permitió sostener una gran capacidad económica.
Un integrante de la Guardia Nacional, en la autopista entre Ciudad de México y Puebla. (Foto: REUTERS/Paola Garcia).
En el plano simbólico y operativo, se caracterizó por desafiar abiertamente al Estado, difundiendo imágenes de sicarios con armas de alto poder y vehículos blindados. Entre los episodios más notorios se cuentan el atentado de 2020 contra Omar García Harfuch, entonces jefe policial capitalino, y el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en 2023.
La respuesta al operativo fue inmediata y coordinada: bloqueos de rutas, quema de vehículos y ataques a comercios en Jalisco, Michoacán, Puebla, Sinaloa, Guanajuato y Guerrero, además del balneario de Puerto Vallarta. Para los analistas, la magnitud de los hechos mostró dónde opera el CJNG y hasta dónde puede escalar la violencia, incluso más allá de lo previsto por las autoridades.
Pese a la reacción, el cartel no logró impedir que Oseguera muriera tras resultar herido y que su cuerpo fuera trasladado a Ciudad de México. En términos operativos, especialistas calificaron el procedimiento como exitoso.
El escenario a mediano plazo es abierto. Oseguera ejercía un liderazgo personalista, sin sucesores evidentes. Su hijo mayor, “El Menchito”, fue condenado en Estados Unidos a cadena perpetua, lo que reduce las opciones de continuidad directa.
Entre las hipótesis que manejan los expertos figuran la continuidad del negocio con mandos regionales o una guerra interna por el control, con el riesgo de un incremento de la violencia homicida por el vacío de poder y los reacomodamientos dentro de la organización.