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13 de Enero de 2026
DEPORTES
13 de enero de 2026

El mediocampista contó cómo vivió su año marcado por lesiones y confesó que sueña con ganar un título.
Ander Herrera atraviesa su segunda pretemporada completa con Boca decidido a dejar atrás un año que lo golpeó fuerte. Después de un 2025 marcado por lesiones que limitaron su participación a apenas quince partidos, el español volvió a aparecer públicamente y y habló de lo difícll y exigente que es vestir la camiseta del Xeneize.
“Me tocó estar en grandes clubes y muy agradecido por ello, pero Boca es diferente a todo. Tanto para lo bueno como para lo malo”, remarcó el español en una entrevista con el Canal de Boca.
Ander Herrera habló de su fanatismo por Boca y de la presión a la que están sometidos los jugadores del club. (Foto: EFE).
En ese medio, dijo también que las derrotas duelen más en este club que en otros grandes de Europa. “Las derrotas en este club son mucho más duras que en el Manchester o el Paris Saint Germain, donde se te exige ganar cada día, pero es cierto que la exigencia y los momentos complicados en Boca duelen más”, explicó.
Pese a esto, Herrera, formado en Zaragoza y consagrado en Athletic de Bilbao, reconoció que ese entorno desafiante también es un motor que lo mantiene en Buenos Aires. “Esto es lo más alto, esto es la cima de la cima y me gusta. Sé lo duro que es la derrota, sé lo que se sufre y lo feroz que es la crítica cuando las cosas no funcionan bien. Pero es para lo que me preparé”, señaló.
El mediocampista de 36 años reveló cuál es su prioridad para 2026. “Quiero ser campeón aquí en Boca, porque aquí debe ser algo único”, subrayó. La espina pendiente y la ilusión renovada lo sostienen de cara a un año en el que el club tendrá Copa Libertadores y triple competencia.
El volante español habló de su futuro tras un año marcado por las lesiones. (Foto: Instagram)
Tras un descanso breve en España para recuperarse mentalmente, admitió que el freno duró poco. “Sentí que necesitaba un tiempo para pensar en casa, con mi gente y mis amigos, pero a los tres o cuatro días ya estaba echando de menos esto. Ya estaba extrañando el día a día, el predio y a mis compañeros”, confesó.
Para cerrar, reforzó lo que significa este desafío para él. “Respeto al futbolista que lo toma como un trabajo y se va a su casa. Yo lo tomo como un regalo de la vida. El fútbol es mi pasión y Boca es lo máximo de todo eso”, concluyó.