Tras semanas de idas y venidas, Boca tiene a su primer refuerzo del año
Atlético Nacional aceptó la última oferta del Xeneize.
Ahora s�, es un hecho: Marino Hinestroza ser� el primer refuerzo de Boca en este mercado de pases. Despu�s de varios d�as de negociaci�n, charlas arduas y muchos desencuentros, Atl�tico Nacional decidi� hacer lugar al pedido del colombiano y acept� la �ltima oferta enviada desde las oficinas de Brandsen 805. Solo falta que se formalice por escrito.
La extensa y sinuosa operaci�n, marcada por cambios de postura del conjunto colombiano y conflictos en el medio con el propio futbolista, finalmente se cerr� en un monto cercano a los cinco millones de d�lares por la totalidad de la ficha del extremo de 23 a�os. El Verdolaga conserva una plusval�a del 20% de una futura venta. Cuando quede todo asentado en los documentos, volar� rumbo a Buenos Aires y firmar� un contrato por cuatro temporadas con el Xeneize.
El deseo de Juan Rom�n Riquelme se cumpli� e Hinestroza, un punta veloz, desequilibrante y punzante, que desde hace tiempo seduce al presidente, se pondr� la camiseta de Boca para reforzar el sector derecho de la ofensiva del plantel de Claudio �beda. Era la posici�n a cubrir como prioridad y, finalmente, tendr� due�o.
El pase tuvo todos los condimentos: desde un posteo del futbolista despidi�ndose tras la consagraci�n en la Copa de Colombia antes de tiempo, hasta publicaciones pol�micas, fuego cruzado con la dirigencia de Atl�tico Nacional y un posterior acuerdo de "paz". El jueves, tanto el club como el jugador consensuaron que se entrenara por su cuenta mientras se resolv�a su futuro, decisi�n que surti� efecto inmediato ante su firme deseo de emigrar a La Bombonera.
Luego de las fallidas tratativas a mediados de 2025, cuando Boca se contact� por primera vez con Atl�tico Nacional y recibi� una cotizaci�n superior a los 10 millones de d�lares, en territorio cafetero bajaron las pretensiones, en consonancia con la merma en el rendimiento del futbolista durante el segundo semestre, y aceptaron las condiciones para desprenderse de una de sus figuras.