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NACIONALES
10 de enero de 2026

El fiscal general Carlos Díaz Mayer confirmó la presencia de acelerantes en el área. Habló de un hecho “deliberado” e “intencional”
“Nos tiene sin descansar, en vilo y en alerta permanente”, advirtió en declaraciones al canal A24, al relatar el impacto personal y colectivo de un desastre que ya consumió 3.500 hectáreas de bosque nativo y obligó a la evacuación de miles de personas.
El fiscal, residente en la zona, detalló que observa el humo desde su propia casa, ubicada a poco más de mil metros de los focos activos. “Durmiendo poco y viendo a ver qué pasa con el fuego, a ver si avanza o no avanza para este lado”, relató, al tiempo que explicó la magnitud y coloración de la columna de humo: “No está blanca, está entre un gris y un poco más oscura, y es una quema permanente”.
Díaz Mayer confirmó que el fuego comenzó el lunes en un punto equidistante entre la localidad de El Hoyo y el acceso al lago de Puerto Patriada, a pocos metros del único camino de entrada y salida. Resaltó la gravedad de la ubicación elegida: “El que lo prendió sabía que ponía en riesgo a más de tres mil personas, ochocientos autos, toda la gente que estaba ahí”.
El funcionario narró que se encontraba participando de una reunión de gabinete ampliado, convocada por el gobernador Ignacio Torres en la zona de Golondrinas, cuando recibieron el aviso del incendio. “Prácticamente todos los organismos nacionales y provinciales salieron corriendo en pos de lograr que no empiecen a bajar los autos de Puerto Patriada, porque por este camino único tenían que subir todos los móviles de emergencia”, explicó.
El avance del incendio en Chubut dejó ya más de 3.000 personas evacuadas y al menos diez viviendas destruidas en Epuyén, según confirmó el secretario de Bosques, Abel Nievas. La emergencia mantiene a miles fuera de sus hogares y ha forzado cortes en la Ruta Nacional 40, eje clave del tránsito en la región.
El fuego inició el 5 de enero cerca de Puerto Patriada y el lago Epuyén, expandiéndose con rapidez a través de matorrales y bosques andino-patagónicos. Las condiciones climáticas han sido un factor decisivo: la provincia atraviesa una sequía histórica, con temperaturas por encima de los 25 °C y vientos sostenidos de hasta 41 km/h. Este cóctel de sequedad y viento, según el análisis de Parques Nacionales y el Comité de Emergencias, dificulta cada intento de control.
En solo 48 horas, las llamas llegaron a las puertas de Epuyén y El Hoyo, lo que obligó a la evacuación masiva de residentes y turistas. El gobernador Ignacio Torres encabezó una conferencia de prensa en la que detalló la magnitud del operativo desplegado, que incluye a más de 300 brigadistas y voluntarios, además de recursos aéreos de varias provincias y de Chile. Entre los medios utilizados destaca el Boeing 737 Fireliner, capaz de descargar 15.000 litros de agua por vuelo.
La geografía agreste de la zona, con pendientes y valles de difícil acceso, ha sumado obstáculos a la labor de los equipos de emergencia. A pesar del despliegue inédito de recursos, los frentes del incendio reaparecen incluso en áreas ya intervenidas por las cuadrillas, lo que evidencia la complejidad del combate.