Las empresas prefieren vender el barril de petróleo en el exterior, donde se paga un precio de US$100, a destinarlo en el mercado doméstico, donde el precio del surtidor refleja un valor de US$60.
La escasez de gasoil en la Argentina y la brecha de precios entre el mercado internacional y el doméstico tensionó la relación entre las empresas petroleras. Sucede que ninguna compañía quiere disminuir sus volúmenes de exportaciones, donde consiguen un precio de US$100 el barril, para vender en el mercado interno, donde el surtidor refleja un valor de US$60.
En este contexto, YPF encabezó una reunión con todas las empresas para coordinar una salida consensuada y evitar así la intervención de la Secretaría de Energía, que tiene la potestad de prohibir exportaciones para asegurar el abastecimiento interno.