Para el viernes la situación sería distinta, alcanzándose hasta 40% de posibilidades de lluvia que se mantendría desde la mañana hasta la noche, acompañado de tormentas aisladas y un cielo ampliamente nublado. El termómetro marcaría una máxima de 33° y una mínima de 21°, recibiendo ráfagas de vientos de hasta 50 km/h durante la tarde.
El fin de semana iría con mejorías paulatinas desde el sábado, cuando los riesgos de precipitaciones se reducirían al mínimo y las nubes despejarían progresivamente la entrada del sol, lo que para el día domingo ya entraría en plenitud.