En un mercado que arrastra señales de debilidad desde el año pasado, con salarios que no alcanzan, cambios en los hábitos de consumo y un crecimiento sostenido de los canales informales que vuelve cada vez más difícil la competencia para las marcas, el CyberMonday se convirtió en una de las grandes apuestas comerciales del año.
Es uno de los eventos más esperados por las empresas, que depositan allí buena parte de sus expectativas de ventas y despliegan agresivas estrategias para atraer a los consumidores. Descuentos importantes, promociones especiales y financiación de hasta 18 cuotas sin interés forman parte de una apuesta que, en muchos casos, implica resignar casi toda la rentabilidad con tal de generar movimiento.
Sin embargo, ni siquiera ese esfuerzo parece alcanzar para reactivar las ventas. Los resultados de la última edición dejaron, en líneas generales, un sabor amargo entre las marcas. Los números oficiales de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) reflejaron un escenario de contrastes. Durante los tres días del CyberMonday, que se desarrolló entre el 2 y el 4 de noviembre, la facturación alcanzó los $682.185 millones, apenas un 7% más que en la edición de 2025. El incremento nominal quedó por debajo de la inflación, por lo que las ventas registraron una caída en términos reales. Al mismo tiempo, las órdenes de compra disminuyeron un 6% interanual, hasta ubicarse en casi 6,5 millones.
Durante los tres días del CyberMonday, la facturación alcanzó los $682.185 millones, apenas 7% nominal más que en la edición anterior
La evolución de las unidades vendidas mostró, en cambio, un comportamiento diferente. Se comercializaron más de 14,6 millones de productos, un 21% más que el año pasado, mientras que el ticket promedio se ubicó en $105.039, con un aumento nominal del 14%. Detrás de esas cifras apareció uno de los principales cambios en los patrones de compra: el crecimiento estuvo impulsado fundamentalmente por alimentos y artículos de consumo cotidiano, productos que las familias necesitaban adquirir de todas maneras y para los cuales aprovecharon las promociones disponibles.
Las ofertas de las marcas, los supermercados, las plataformas y los bancos se combinaron para incentivar las compras de productos de primera necesidad (Foto: Reuters)
Según explicaron fuentes de la CACE, las aplicaciones de alimentos, como PedidosYa y Rappi, tuvieron un desempeño especialmente favorable. Las ofertas de las marcas, los supermercados, las plataformas y los bancos se combinaron para incentivar las compras de productos de primera necesidad. Así, aumentó la cantidad de unidades por operación, aunque el número total de transacciones retrocedió.
El presidente de la entidad, Andrés Zaied, destacó esa diferencia entre el volumen de productos comercializados y la evolución de los ingresos. “Los datos muestran un incremento en la cantidad de unidades vendidas pero con un ticket promedio más bajo, lo que hace que la facturación crezca pero no por encima de la inflación promedio”, explicó.
Electrodomésticos: menos ventas y rentabilidad al límite
La situación resultó especialmente complicada para buena parte del comercio de electrodomésticos y productos de tecnología, uno de los sectores que tradicionalmente concentra importantes expectativas durante las jornadas de descuentos.
Una de las principales cadenas del rubro reconoció a Infobae que terminó el CyberMonday con una caída del 15% en las unidades vendidas respecto de 2025. La empresa esperaba un resultado similar al del año pasado, pero el desempeño quedó por debajo de sus previsiones. “Estuvo muy flojo. Esperábamos más ventas”, contaron desde la compañía, que describió un escenario en el que existió interés por parte de los consumidores, aunque no siempre se tradujo en operaciones concretas.
Las cadenas de electrodomésticos ofrecieron descuentos y hasta 18 cuotas sin interés para intentar impulsar las ventas (Imagen Ilustrativa Infobae)
La empresa explicó que las ventas estuvieron fuertemente condicionadas por los precios y las promociones. Los productos con descuentos atractivos encontraron compradores, mientras que aquellos que no contaban con una oferta suficientemente competitiva quedaron prácticamente paralizados.
Entre los artículos de mayor demanda aparecieron los aires acondicionados, que sorprendieron por su desempeño pese a que las temperaturas no son todavía elevadas. También se destacaron las freidoras de aire, mientras que los televisores grandes despertaron interés, aunque las búsquedas no siempre terminaron en compras. El ticket promedio de esta cadena se ubicó alrededor de $550.000, frente a los $450.000 del año pasado. Sin embargo, ese incremento nominal convivió con una reducción en las unidades comercializadas.
Las promociones de hasta 18 cuotas sin interés no alcanzaron para revertir la caída de las ventas de electrodomésticos
La financiación se convirtió en una de las principales herramientas para sostener la actividad. La compañía ofreció hasta 18 cuotas sin interés para aires acondicionados y 12 cuotas para el resto de los productos, una estrategia que implicó asumir costos financieros significativos. “Rentabilidad: estás al fleje”, resumieron desde la empresa.
El problema excedió los resultados puntuales del evento. Según los datos que maneja esta cadena, el mercado de electrodomésticos registró una caída interanual cercana al 20% durante las últimas 12 semanas. Aunque la compañía aseguró que su desempeño relativo fue mejor que el promedio de la industria, reconoció que el año terminará con números negativos.