El mercado volvió a poner a prueba la deuda argentina. Durante la semana, el índice de riesgo país argentino superó largamente la barrera de los 900 puntos básicos y exhibe una señal de que la desconfianza de los inversores persiste a pesar de los intentos del Gobierno por ponerle paños fríos.
La suba ocurrió en un escenario internacional menos favorable para los activos de países emergentes. La búsqueda de refugio en instrumentos considerados más seguros, el repunte de las tasas de interés en Estados Unidos y una mayor volatilidad global redujeron el apetito por deuda de economías más riesgosas.
Pero el salto argentino hasta niveles no vistos desde las elecciones legislativas de octubre de 2025 -939 unidades- excedió el movimiento regional. Al colocar la lupa sobra la dinámica local, el indicador elaborado por JP Morgan más que se duplicó en los últimos cuatro meses: había tocado un mínimo en ocho años al llegar a los 403 enteros a mediados de julio. Sin embargo, con el correr de las semanas, las condiciones financieras empeoraron y el parámetro de referencia saltó 536 puntos.
Mientras otros países también enfrentaron un encarecimiento de su financiamiento en ese mismo período, los bonos soberanos locales acusaron una caída mayor, lo que amplió la distancia entre el rendimiento que exige el mercado a la Argentina y el que demanda al resto de los emergentes.
Factores internos que explican el desacople del índice de riesgo país: actividad económica débil, inflación que demora en bajar a menos de uno por ciento al mes y dudas sobre la disponibilidad de dólares para afrontar los vencimientos de deuda
Según analistas, en ese desacople aparecen los factores propios: una actividad económica débil, una inflación que demora en bajar a menos de uno por ciento al mes y dudas sobre la disponibilidad de dólares para afrontar los vencimientos de deuda de 2027 y 2028.
La dinámica forma un circuito que el mercado sigue de cerca. La falta de financiamiento obliga a preservar divisas, la presión sobre el tipo de cambio complica la compra de reservas y la debilidad de la economía suma interrogantes sobre el respaldo político del programa económico hacia las elecciones de 2027.
A fin de aportar calma a los inversores, el ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó la volatilidad financiera a factores ajenos a la solidez del plan económico: “Lo que algunos tienen miedo es que no esté el presidente Milei”.
La salida de capitales y las dudas sobre la recuperación
En diálogo con Infobae, el director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram, sostuvo que la suba del índice de riesgo país responde a una combinación de factores internos y externos.
Según el economista, tras el impulso que siguió a las elecciones, cuando crecieron el consumo, la inversión y el ingreso de capitales, la economía sufrió una reversión marcada por la salida de financiamiento externo. Ese cambio, afirmó, afectó la demanda interna, debilitó el nivel de actividad y alimentó dudas sobre la recuperación económica antes de las elecciones de 2027.
Tras el impulso que siguió a las elecciones, cuando crecieron el consumo, la inversión y el ingreso de capitales, la economía sufrió una reversión marcada por la salida de financiamiento externo (Abram)
El economista destacó que ese deterioro interno se combinó con shocks internacionales, entre ellos la suba del precio del petróleo, el repunte de la inflación global y el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos. También incluyó la incertidumbre regional y las dudas sobre la continuidad del respaldo del Tesoro estadounidense.
Para Abram, estos elementos refuerzan un círculo vicioso: la salida de capitales eleva el índice de riesgo país, reduce el financiamiento para consumo e inversión y agrava la incertidumbre política.
Para Martín Polo, los dos planos se retroalimentan. El contexto global “más volátil” e incierto, explicó, quita flujos hacia la Argentina porque, ante un escenario adverso, los inversores reducen su exposición a los activos de mayor riesgo. “Con un escenario tan complicado, el inversor prefiere asumir menos riesgos”, afirmó.