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20 de Junio de 2026
INTERES GENERAL
20 de junio de 2026
El evento astronómico que señala el inicio de la estación más fría provoca la máxima diferencia entre horas de luz y oscuridad en los países del hemisferio sur
El solsticio de invierno señala un cambio en la rutina de quienes viven en el hemisferio sur. En esta época, el día se vuelve más corto y la noche alcanza su mayor extensión anual, lo que marca el inicio del invierno astronómico, según el Servicio de Hidrografía Naval (SHN).
Este fenómeno obedece a la posición y el movimiento de la Tierra respecto al Sol, así como a la inclinación de su eje. Las consecuencias se perciben en la cantidad de horas de luz, en el clima y en muchas costumbres que acompañan la llegada de la estación más fría.
Los solsticios son eventos astronómicos que marcan el inicio de dos estaciones clave: invierno y verano. El solsticio de invierno en el hemisferio sur ocurre cuando el Sol alcanza su máxima inclinación hacia el norte respecto al ecuador terrestre, lo que da como resultado el día más corto y la noche más larga del año para esta parte del planeta.
En 2026, el solsticio de invierno se producirá el 21 de junio a las 05:24 horas de la Hora Oficial Argentina (HOA), según datos publicados por el SHN.
La fecha del solsticio de invierno varía cada año porque el año trópico no se puede dividir exactamente en años calendario (Imagen Ilustrativa Infobae)
Durante este fenómeno, el Sol se encuentra directamente sobre el Trópico de Cáncer, a 23,5 grados al norte del ecuador. Esta situación hace que los rayos solares lleguen a la región austral con menor intensidad y durante menos tiempo, lo que se traduce en menos horas de luz y suele asociarse a condiciones más frías.
No ocurre siempre en la misma fecha exacta porque el año trópico, que dura 365,2422 días solares medios, no se puede dividir exactamente en años calendario. En el hemisferio sur, el solsticio de invierno coincide con el día más corto y la noche más extensa, porque la inclinación del eje terrestre hace que esta parte del planeta reciba menos horas de iluminación solar.
En el solsticio de invierno, el día es más corto y la noche alcanza su máxima extensión anual (Imagen Ilustrativa Infobae)
El SHN explica que, así como los solsticios marcan el inicio del invierno y el verano, los equinoccios señalan el comienzo del otoño y la primavera. Se produce cuando la geometría entre la Tierra y el Sol hace que la iluminación se distribuya de forma similar entre ambos hemisferios, lo que genera una duración casi igual de día y noche en todo el planeta.
El término equinoccio deriva de las palabras latinas aequus (igual) y nox (noche), según lo informa la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
Este año, el próximo equinoccio ocurrirá el 22 de septiembre a las 21:05 horas de Argentina, conforme al calendario astronómico del Servicio de Hidrografía Naval. Ese evento dará comienzo a la primavera en el hemisferio sur y al otoño en el hemisferio norte.
Durante el solsticio de invierno en el hemisferio sur, la noche alcanza su mayor duración anual, superando ampliamente las horas de luz (Imagen Ilustrativa Infobae)
Durante los equinoccios, el Sol se posiciona directamente sobre el ecuador, por lo que las horas de luz y oscuridad casi se igualan en la mayoría de los puntos del planeta. La NOAA precisa que, debido a factores como la refracción de la luz solar, los días duran unos minutos más que las noches, especialmente en latitudes alejadas del ecuador.
Por ejemplo, en el ecuador, el día dura aproximadamente 12 horas y 6 minutos durante el equinoccio, mientras que en latitudes mayores la diferencia puede superar los 12 minutos.
En contraste, durante los solsticios, la inclinación máxima del eje terrestre hacia o desde el Sol genera la mayor diferencia anual entre la duración del día y la noche. El solsticio de verano produce el día más largo y la noche más corta, mientras que el de invierno genera el efecto opuesto.
El perihelio ocurre la primera semana de enero, cuando la Tierra está a 2,57 millones de kilómetros más cerca del Sol que el promedio anual
La Universidad de Texas en Austin (UT Austin) define el perihelio y el afelio como los puntos de la órbita terrestre donde la distancia entre la Tierra y el Sol alcanza sus valores mínimo y máximo, respectivamente. Estas posiciones dependen de la forma elíptica de la órbita planetaria, un principio establecido en las leyes de Johannes Kepler.
El perihelio se produce durante la primera semana de enero, cuando la Tierra se ubica a unos 2,57 millones de kilómetros más cerca del Sol que el promedio anual. El afelio ocurre durante la primera semana de julio, momento en el que la distancia entre ambos cuerpos es máxima.
La NOAA aclara que, aunque la Tierra recibe un 6,5% más de radiación solar en el perihelio que en el afelio, este factor no determina las estaciones. La diferencia estacional se debe a la inclinación del eje terrestre, que es de 23,5 grados respecto al plano de la órbita.
La UT Austin destaca que la excentricidad de la órbita terrestre es baja, ya que su forma se desvía poco de un círculo perfecto. Por eso, la distancia entre la Tierra y el Sol cambia muy poco a lo largo del año: en el punto más alejado, la diferencia es de solo un 3,3% respecto a la distancia mínima. En otros planetas o cometas, esa variación puede ser mucho mayor.
El estudio de estos conceptos permite comprender cómo la posición y movimiento de la Tierra respecto al Sol influyen en los ciclos estacionales, sin que la distancia variable entre ambos cuerpos determine directamente las estaciones en el planeta.