Jueves 26 de Marzo de 2026

26/03/2026

Qué pasó el Domingo de Ramos y cómo se conmemora

Fuente: telam

La jornada, símbolo de esperanza y humildad, da inicio a la Semana Santa con rituales que evocan el recibimiento de Jesús por la multitud y la bendición de palmas y olivos

En el calendario cristiano, el Domingo de Ramos ocupa un lugar central como la jornada que inaugura la Semana Santa y recuerda el ingreso de Jesús a Jerusalén, un episodio cargado de simbolismo, fe y tradición. Cada año, millones de fieles participan en ceremonias y rituales que evocan aquel momento narrado en los Evangelios, marcando el inicio de los días más solemnes del cristianismo.

La jornada invita tanto a la reflexión espiritual como a la celebración colectiva, conectando a comunidades en todo el mundo a través de gestos y símbolos que han perdurado por siglos.

El Domingo de Ramos conmemora la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, acontecimiento relatado en los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Según estos textos, Jesús llegó a la ciudad montado sobre un burro, mientras una multitud lo recibía con entusiasmo, extendiendo mantos y ramos de palma y olivo a su paso y proclamándolo como el Mesías con gritos de: "�Hosanna! �Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel!".

Este gesto colectivo expresaba la esperanza de muchos judíos que veían en Jesús al líder que los liberaría de la opresión romana.

El episodio tiene un profundo significado teológico y espiritual. El hecho de que Jesús eligiera un burro en lugar de un caballo de guerra simboliza humildad y paz, en sintonía con la profecía del Antiguo Testamento del libro de Zacarías.

Además, la palma representa victoria y esperanza en una nueva era, mientras que el olivo es emblema de paz y reconciliación, un símbolo presente desde el relato del arca de Noé.

La celebración también sirve como recordatorio de la volatilidad del sentir popular. Muchos de los que vitorearon a Jesús el domingo, pidieron su crucifixión apenas cuatro días después, lo que inspiró la frase: "Del Hosanna al crucifícalo, solo pasaron cuatro días". Este contraste resalta el carácter paradójico de la misión de Jesús, quien fue proclamado rey y posteriormente rechazado por la misma multitud.

El Domingo de Ramos no solo celebra la entrada de Jesús a Jerusalén, sino que marca el inicio del viaje hacia su pasión y muerte en la cruz. Es el umbral de la Semana Santa, el período en que los cristianos recuerdan los días más trascendentes de la vida de Jesús, desde la traición hasta la resurrección.

El relato destaca el contraste entre la aclamación inicial de la multitud y el rechazo posterior, lo que invita a reflexionar sobre la naturaleza cambiante del apoyo popular y el verdadero sentido del liderazgo espiritual.

La conmemoración del Domingo de Ramos se caracteriza por ceremonias litúrgicas y actos simbólicos que involucran a comunidades cristianas en todo el mundo. El rito principal es la bendición de los ramos, donde los fieles llevan hojas de palma, olivo u otras plantas a la iglesia para ser bendecidas durante la misa.

Este gesto remite al homenaje que recibió Jesús en su llegada a Jerusalén, y los ramos bendecidos suelen conservarse en los hogares como símbolo de protección y fe durante todo el año.

En muchos templos, la ceremonia comienza al aire libre con la bendición de los ramos, seguida de una procesión en la que los fieles caminan sosteniendo las ramas y entonando cánticos, especialmente el "Hosanna". Esta procesión representa la bienvenida comunitaria a Jesús y es un acto de unidad y esperanza en la victoria de Cristo.

La liturgia varía según la tradición. En la Iglesia católica latina, tras la procesión, se realiza la lectura solemne de la pasión de Cristo, que abarca desde la traición de Judas hasta la crucifixión.

En otras liturgias católicas y reformadas, solo se lee el relato de la entrada triunfal. En muchos casos, la lectura es dramatizada por varios miembros de la comunidad, lo que intensifica la experiencia y la reflexión sobre el sacrificio de Jesús.

El color litúrgico de la jornada es el rojo, en alusión al martirio y la pasión. Además, aunque no es exclusivo del Domingo de Ramos, en muchas parroquias se realiza el Vía Crucis, un recorrido simbólico por las estaciones del sufrimiento de Cristo hasta su sepultura, en ocasiones al aire libre y con amplia participación comunitaria.

La Semana Santa se extiende desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua, y cada jornada tiene un significado y rituales propios. El Lunes y Martes Santo están dedicados a la meditación sobre episodios clave de la vida de Jesús, mientras que el Miércoles Santo recuerda la traición de Judas.

El Jueves Santo conmemora la Última Cena y la institución de la Eucaristía, marcando el inicio del Triduo Pascual, el tramo más relevante de la Semana Santa para los cristianos. Esa noche se realiza la ceremonia del lavatorio de los pies y la adoración al Santísimo.

El Viernes Santo está dedicado a la pasión y muerte de Jesucristo. Es una jornada de recogimiento, ayuno y oración, donde los fieles participan en la lectura de la pasión, el rezo del Vía Crucis y otras ceremonias que evocan el sacrificio de Jesús en la cruz.

El Sábado Santo es un día de silencio y espera, en el que se recuerda el tiempo que Jesús pasó en el sepulcro. Por la noche, se celebra la Vigilia Pascual, que anticipa la resurrección.

El Domingo de Pascua es el momento culminante de la Semana Santa: la resurrección de Jesús, que representa la victoria sobre la muerte y el fundamento de la fe cristiana. Esta jornada se vive con celebraciones litúrgicas y encuentros familiares, y es considerada la festividad más relevante del calendario cristiano.

En 2026, la Semana Santa en Argentina se celebrará desde el domingo 29 de marzo hasta el domingo 5 de abril. El Domingo de Ramos será el 29 de marzo. El Jueves Santo, que coincide con el 2 de abril, fecha que en Argentina es el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, será feriado en esta oportunidad. El Viernes Santo, 3 de abril, es feriado nacional.

De esta manera, el calendario ofrece un fin de semana extralargo, ya que el descanso se extiende desde el jueves hasta el domingo, permitiendo a millones de personas participar en las celebraciones religiosas, realizar viajes o compartir encuentros familiares.

Fuente: telam

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