Sabado
14 de Marzo de 2026
08/02/2026
Fuente: 1770528722
Los mercados dieron un susto esta semana y el Gobierno sufrió un traspié al cancelar el nuevo índice de inflación. La expectativa ahora está puesta en la reforma laboral y la misión del FMI. Caputo recibirá esta semana a la UIA
>El “affaire Indec” representó el primer sobresalto para el Gobierno en un año que había arranco muy bien desde lo financiero. El Central compra dólares todos los días, avanza la acumulación de reservas y el riesgo país cayó a los 500 puntos básicos. Sin embargo, la decisión de cancelar casi sobre la hora la nueva medición de inflación, y la renuncia de Marco Lavagna, titular del organismo estadístico, generó mucho ruido y también llevó a conclusiones precipitadas.
Más allá de las explicaciones de Luis “Toto” Caputo, quedó flotando algo que parece muy obvio: el nuevo índice, al calcular un mayor peso de los servicios, debería dar más alto que el actual, que le pone mucho más peso a la canasta de bienes.
Algunos, como el caso de Adcap, creen que con el paso de los meses este índice puede caer a la zona de los 300 puntos básicos desde los 500 actuales. “Si los bonos siguen en ascenso es esperable que también aumente por lo menos 15% el valor del metro cuadrado en dólares, lo que gatillaría una mayor expansión en sectores como la construcción, que además genera mucha mano de obra”, explicó Federico Filippini, head de research de la compañía.
El acuerdo comercial firmado con Estados Unidos es otro dato favorable de los últimos días. Por un lado, consolida la vocación del Gobierno por la apertura económica. Y al mismo tiempo tendría un efecto inmediato, que es un fuerte aumento de las exportaciones de carne a ese país. La cuota anual pasaría de 20.000 a 100.000 toneladas, por lo que se quintuplicarían las ventas a más de USD 1.200 millones anuales. Además, las exportaciones argentinas tendrán una fuerte baja de aranceles general para exportarle a Estados Unidos, quedando en una situación privilegiada frente al resto del mundo.
La misión del FMI, que llegó el jueves a la Argentina, también debería darle un espaldarazo a la gestión de Javier Milei, incluyendo un desembolso de USD 1.000 millones. Si bien el Gobierno incumplió la meta de acumulación de reservas de diciembre, “Toto” Caputo ya se encargó de ensayar la explicación: todo es culpa del “riesgo kuka”.La estabilidad cambiaria es un síntoma de la recuperación de la demanda de dinero. Los pesos que está emitiendo el Central para acumular reservas al menos por ahora no van a presionar al dólar. Esto sugiere que hay mucho más espacio para seguir fortaleciendo el balance del BCRA.
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