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8 de Agosto de 2026
ECONOMIA
8 de agosto de 2026
Vender uno requiere reducir pretensiones. Tablas de valores y plataformas de comercio electrónico ya no son referencias reales. Las ventas cayeron 12% en julio y, según los especialistas, los precios deben bajar más aún
A pesar de haberse aplicado aumentos en las listas de precios entre el 1% y el 2% para agosto, el mercado automotor mantiene la histórica modalidad de dos vías paralelas entre los precios oficiales de las marcas y los precios reales de mostrador en las concesionarias.
Como ya es sabido, el precio de lista se utiliza para determinar el valor de un auto y así establecer el precio de la cuota para ventas por plan de ahorro.
Pero el precio de transacción para los otros canales de venta es diferente. Así como hace tres años ese precio de transacción era mayor por falta de unidades, ahora sobran autos y para venderlos aparecen bonificaciones y descuentos que no están en las listas oficiales de las marcas. Se trata de recorrer concesionarias y los precios aparecen.
El gran beneficiado es el usuario, el comprador, porque puede conseguir precios muy por debajo del publicado por las marcas. Pero ese mismo precio más bajo está generando un efecto cascada también sobre los autos usados, que tienen que bajar de precio para conseguir compradores.
La venta de autos usados cayó en volumen y para vender es necesario bajar los precios. (Freepik)
El último dato publicado por la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA), que recopila los datos de julio del mercado de autos usados, confirmó que las ventas del último mes cayeron un 12,2% en relación a julio de 2025, y que siete de los diez autos más vendidos en el mercado de segunda mano perdieron entre un 11% y un 15% de ventas.
“Tuvimos que bajar todos los precios de los usados porque estaba todo parado. Ahora estamos vendiendo muy bien otra vez. Lo que sucede es que hay muchas terminales que ofrecen tasa 0% y la única forma de vender un usado de pocos años es que lo tengas con una diferencia muy grande con el 0 km para que la gente se tiente a comprar el usado, sino, se tiran al 0 km que tiene financiación sin interés, mientras que el usado se financia con tasas del 45 al 50%. Es imposible competir”, explicó Marcelo Vallone, empresario del sector con agencias en el Gran Buenos Aires.
Lo que afirma el empresario es lo que dijo hace pocos días Alejandro Lamas, secretario de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), al explicar la mayor caída de ventas de autos usados del año que se registró en julio. “Uno de los factores, y muy importante, es la reticencia de los vendedores particulares a acomodar el precio pretendido de sus vehículos a esta nueva realidad de mercado que estamos transitando”, señaló el empresario.
“Hay una oferta de 0 km muy agresiva en cuanto a bonificaciones y variedad de productos, lo cual obliga a un importante reacomodamiento del valor de los vehículos usados”, explicó Lamas. En ese escenario, recalcó, “el que ajusta su precio y lo ofrece de forma razonable lo vende, el que no, simplemente da vueltas y no logra concretar su objetivo”.
Las concesionarias de autos 0 km están cargadas de unidades que necesitan vender. Actualmente aplican descuentos de entre el 20 y el 30% por pago contado o financiado. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La cuenta que hace mucha gente es en realidad bastante simple. En el mercado, y especialmente en las plataformas de comercio electrónico más utilizadas para publicar autos por parte de personas particulares, un auto usado mediano del año 2020 ronda los $15 millones.
Pero un auto 0 km equivalente, que tiene un precio de lista de $35.000.000, se puede comprar con $28.000.000, pagando los mismos $15.000.000 y financiando con tasa 0% otros $15.000.000 (para gastos de patentamiento y de entrega) en dos años, con una cuota razonable cercana a los 625.000 pesos.
“A quienes quieren vender su auto de manera particular les recomiendo que pongan un precio intermedio entre lo que les ofrece un concesionario al tomarlo en parte de pago y el precio que lo ven publicado en las plataformas más conocidas de comercio electrónico. Si ponés el auto muy barato la gente va a sospechar del estado del auto o los papeles, y si lo publicás muy caro ni siquiera te llaman, no lo vendés”, explicó Matías Ferreyra de Auto Logic.
“No me animo a decir que los usados llegaron al piso y que acá van a quedar, porque si no hay ventas los precios se tendrán que seguir acomdando. Hoy las tablas que siempre fueron la referencia de precio están desactualizadas. A esos valores no se venden los autos usados. Los autos bajaron mucho, como no había pasado nunca en los últimos 30 años”, afirmó el empresario.
Hace tres años, con las restricciones de importación y de acceso a dólares para pagarlas, era mucho mejor negocio suscribirse a un plan de ahorro para tener el precio más bajo y licitar en la tercera cuota para comprar un auto en el precio que decía la lista oficial de las marcas. La venta de contado estaba cargada de un sobreprecio abusivo que llegó a ser de hasta un 40%.
Ricardo Flammini, presidente de Nissan Argentina, comentó que las concesionarias pueden bajar sus precios libremente. "El mercado automotor no es una franquicia", explicó. (Nissan Argentina)
Hoy es exactamente lo contrario. Comprar un auto 0 km al contado o con crédito equivalente a la mitad del valor del vehículo con financiación de la marca a tasa 0%, permite pagar entre un 20% y el 30% menos que el precio de lista, que se sigue actualizando porque es el que se aplica a los planes de ahorro.
“Se pasó de un mercado en el que había tres clientes por auto a uno en el que hay tres autos por cliente. Se pasó de aplicar sobreprecios abusivos a ofrecer descuentos inéditos”, había dicho en abril de 2025, Ricardo Flammini, presidente de Nissan Argentina al analizar el nuevo escenario en el comercio automotor argentino.
Un año más tarde, el mismo ejecutivo explicó una de las claves del funcionamiento del mercado al decir que “la modalidad que tenemos en nuestra industria es de contratos de concesión. No hay un precio fijo, no damos franquicia como una empresa de comida rápida, donde la hamburguesa cuesta lo mismo en todos lados”, comparó Flammini.
“En nuestra industria no es así. Los concesionarios tienen la libertad de negociar los precios que ellos crean, y hoy, del precio sugerido más los incentivos que ponen las fábricas, los concesionarios están poniendo una baja de otro 10% más para rotar el stock y vender unidades”, señaló.