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30 de Julio de 2026
ECONOMIA
30 de julio de 2026
El mercado laboral argentino refleja una desaceleración en las pretensiones de sueldo, en un escenario donde recuperar el poder adquisitivo ya no es la única prioridad para quienes buscan empleo
Mientras los precios siguen avanzando en las góndolas, las pretensiones salariales de quienes buscan trabajo no logran acompañar ese ritmo. Según el último Index del Mercado Laboral de Bumeran, el salario requerido por los trabajadores acumuló un incremento del 10,5% durante el primer semestre de 2026. Esa cifra quedó 6,3 puntos porcentuales por debajo de la inflación acumulada en el mismo período, que llegó al 16,8% hasta junio.
La comparación con años anteriores confirma el cambio de tendencia. En el primer semestre de 2025, por ejemplo, el salario pretendido había acumulado una suba de 24,28%, frente a una inflación de 15,1%, es decir, por encima del costo de vida. Esta vez, se de la situación inversa, con los trabajadores “sacrificando” parte de su poder adquisitivo con el fin de obtener un “sí” en la entrevista laboral.
“La brecha entre inflación y salario pretendido sugiere que las personas trabajadoras están ajustando sus expectativas a una economía distinta. El foco ya no parece estar únicamente en recuperar poder adquisitivo, sino también en encontrar oportunidades laborales sostenibles”, explicó Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint.
Dentro del semestre, el comportamiento mes a mes fue muy dispar. El mayor incremento intermensual del salario pretendido se dio en junio, con una suba de 3,99 por ciento. Le siguieron febrero, con 3,33%, y marzo, con 1,74 por ciento. En el otro extremo, enero y abril fueron los únicos meses con caídas: de 1,87% y 0,09%, respectivamente. Solo en febrero y en junio el ajuste salarial logró ubicarse por encima de la inflación mensual; en el resto de los meses, las pretensiones quedaron rezagadas frente a los precios.
El salario pretendido promedio superó los 1,8 millones de pesos mensuales durante junio. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Ahora bien, pasando a los números concretos, en junio la remuneración pretendida promedio alcanzó los $1.877.862 mensuales. Esto implica un aumento de $178.578 respecto a enero, cuando el salario pretendido promedio fue de 1.699.284 pesos.
Al desagregar por nivel de experiencia, las diferencias son considerables. En junio, quienes buscan posiciones de supervisor o jefe pidieron en promedio $2.686.899 por mes, un 4,36% más que en mayo. Los segmentos senior y semi senior solicitaron en promedio $1.899.599, con una suba mensual de 3,98%. Y en el segmento junior, la pretensión salarial promedio fue de $1.365.600, un 3,59% por encima del mes anterior.
El comportamiento no fue uniforme entre sectores. En el segmento junior, el área con mayor incremento acumulado en el semestre fue Marketing y Comunicación, con 19,84% y un salario pretendido de 1.428.036 pesos. Detrás se ubicaron Recursos Humanos, con 14,72% y $1.710.000 y Tecnología y Sistemas, con 13,82% y un salario 1.393.269 pesos. El resto de los sectores quedó por debajo del promedio junior acumulado, que fue de 9,34%.
En los niveles semi senior y senior, la mayor suba acumulada se dio en el sector agrupado como “Otros”, que reúne rubros como gastronomía, turismo, minería, salud y seguros, con un 19,46% y un sueldo solicitado de 1.854.939 pesos. Le siguieron Tecnología y Sistemas, con 13,41% ($2.042.308), y Administración y Finanzas, con 12,93% y 1.982.895 pesos. Ese grupo de áreas quedó por encima del promedio acumulado del segmento, que fue de 8,96 por ciento.
El informe también relevó la evolución de la brecha de género en las pretensiones salariales. Ese indicador tuvo su pico en enero, cuando el requerimiento de los hombres superó al de las mujeres en 14,05 por ciento. Le siguieron abril, con una brecha de 9,37%, y febrero, con 8,34 por ciento.
La diferencia entre lo que piden cobrar hombres y mujeres se amplía a medida que crece el nivel de seniority del puesto. (Imagen Ilustrativa Infobae)
En junio, el salario pretendido promedio para los hombres fue de $1.938.667, mientras que para las mujeres fue de 1.803.119 pesos. Esa diferencia representa una brecha de 7,52%, que se ubicó 1,14 puntos porcentuales por encima de la registrada en mayo, aunque 1,11 puntos por debajo de la brecha de junio de 2025, que había sido de 8,63 por ciento.
La brecha también varía según el nivel de experiencia. En los puestos junior fue de 2,72%, con salarios promedio de $1.400.214 para los hombres y $1.363.122 para las mujeres. En los segmentos semi senior y senior, la diferencia trepó a 7,06%, con pretensiones de $1.952.574 y $1.823.809 respectivamente. La brecha más amplia se registró en las categorías de supervisor y jefe, donde llegó a 13,99%, con remuneraciones pretendidas de $2.835.562 para los hombres y 2.487.526 pesos para las mujeres.