Miercoles
3 de Junio de 2026
LOCALES
3 de junio de 2026
En diálogo con nuestro móvil de exteriores, el titular de la empresa estatal detalló que una invasión de camalotes obligó a parar las plantas del riacho Barranqueras. Además, se refirió a las bombas dañadas en Fontana, la turbiedad del servicio y la reactivación del Segundo Acueducto.
RESISTENCIA. Ante las múltiples y repetitivas quejas de usuarios del área metropolitana por baja presión, falta de suministro y turbiedad en el agua, el presidente de Sameep brindó las explicaciones oficiales sobre las contingencias que afectaron el servicio durante los últimos días.
En primer lugar, el funcionario indicó que el pasado fin de semana se debió paralizar de manera temporal el funcionamiento de varias plantas potabilizadoras debido a una severa "invasión" de camalotes, palos y cabezales en la zona de captación del riacho Barranqueras. La acumulación de estos elementos obstruía la toma de agua cruda, lo que requirió la intervención urgente de los buzos de la Policía del Chaco, quienes trabajaron desde las 07:00 hasta las 12:00 horas para retirar los objetos.
"Teníamos que solucionar esa situación. Si esos elementos ingresaban a las turbinas de los motores de las bombas, el perjuicio hubiese sido mucho mayor que las cuatro horas que paramos el servicio para limpiar la zona, ya que podrían haberse roto todos los motores", argumentó el presidente de la entidad.
Por otra parte, el titular de Sameep se refirió a la situación particular de la localidad de Fontana, donde dos bombas principales sufrieron desperfectos mecánicos y eléctricos. Las tareas de reparación demandaron dos días de intenso trabajo, lo que resintió de forma notable la provisión del suministro en toda el área. Al respecto, reconoció que los sectores que más sufren estas contingencias son aquellos ubicados en los extremos de la red de distribución —donde el agua llega en último lugar—, mencionando específicamente a Villa Barberán y a los barrios de la zona sur de Resistencia.
Al ser consultado sobre los reiterados episodios de agua turbia que reportan los vecinos, el funcionario aclaró que esto constituye una consecuencia directa de las paradas técnicas. "Al estar las plantas paradas, las cañerías comienzan a juntar barro. Cuando el servicio se activa nuevamente y los usuarios abren las canillas, el flujo arrastra ese barro acumulado hasta que el agua estancada termina de correr y se normaliza el color", detalló.