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INTERES GENERAL
12 de marzo de 2026

El uso de cargadores de baja calidad y el hábito de dejarlos enchufados sin supervisión representan un doble peligro: elevan el riesgo de incendios domésticos y disparan el consumo eléctrico en el hogar según los expertos internacionales
Dejar el cargador del teléfono conectado a la corriente sin estar cargando el dispositivo puede provocar gastos innecesarios y riesgos de seguridad, advierten especialistas en energía y seguridad eléctrica en Estados Unidos y Europa. Un informe publicado por BGR y respaldado por datos de la International Energy Agency (IEA) explica que este hábito, cada vez más frecuente, genera un consumo denominado “energía vampiro”, que suma costos a la factura eléctrica y aumenta la huella ambiental. Según la IEA, este tipo de consumo invisible llega a más de 400 teravatios-hora anuales a nivel mundial.
Riesgos de seguridad vinculados a cargadores y hábitos inadecuados
Dejar el cargador conectado sin supervisión aumenta el riesgo de incendio, especialmente al utilizar productos no originales o de baja calidad. La County Durham and Darlington Fire and Rescue Service (CDDFRS) del Reino Unido registró un incremento de incendios eléctricos durante 2025, varios asociados a cargadores y adaptadores defectuosos. Los especialistas advierten que los cargadores falsificados o sin certificación suelen tener componentes que no cumplen normas de seguridad, elevando la probabilidad de sobrecalentamiento y cortocircuito.

Los incendios eléctricos han aumentado en 2025 en Reino Unido, en parte por cargadores y adaptadores defectuosos o falsificados - (Imagen Ilustrativa Infobae)
BGR recomienda usar siempre cargadores originales o certificados por el fabricante del dispositivo, como Apple, Samsung o marcas autorizadas. Por su parte, la CDDFRS señala que no se debe dejar el teléfono cargando sobre la cama, debajo de la almohada ni cerca de materiales inflamables. El jefe de estación Billy McAloon remarcó: “Nunca cargue dispositivos sobre superficies blandas o en lugares donde el calor no pueda disiparse”. Además, la entidad aconseja desconectar todos los aparatos eléctricos antes del descanso nocturno para disminuir riesgos.
La degradación de los cargadores genera un problema adicional. El suministro permanente de electricidad provoca un calentamiento que, con el tiempo, puede deteriorar los componentes internos, acortando la vida útil del cargador y generando la necesidad de reemplazo. La International Energy Agency advierte: “La costumbre de dejar los cargadores enchufados toda la noche o todo el día puede provocar fallas que, en condiciones adversas, terminen en incendio”.
Los expertos señalan que las precauciones son claves para evitar inconvenientes:
Utilizar únicamente cargadores originales o certificados por el fabricante.
Revisar periódicamente el estado de los cables y reemplazarlos si presentan desgaste, decoloración o zonas de recalentamiento.
Cargar el teléfono sobre superficies duras y bien ventiladas, alejadas de textiles y objetos inflamables.
Desconectar el cargador de la corriente cuando no esté en uso.
Evitar cargar dispositivos durante la noche o en ausencia de supervisión.
Mantener los cargadores lejos de colchones, almohadas y muebles tapizados.