Miercoles
26 de Agosto de 2026
SOCIEDAD
26/08/2026
Fuente: Netfan Servicios
Fue la denuncia del obispo argentino Eduardo García en unas jornadas internacionales sobre prevención de adicciones a cuyo cierre asistirá el papa León XIV
Esta frase de la ponencia de monseñor Eduardo García, obispo de San Justo (provincia de Buenos Aires) y asesor de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones (PLAPA), no es solo una fórmula de fuerte impacto psicosocial: es una realidad muy concreta que dolorosamente se repite en todo el mundo.
En Roma, del 25 al 27 de agosto, se está hablando del consumo problemático de sustancias, las situaciones de vulnerabilidad y el reclutamiento de jóvenes por parte del crimen organizado.
Este encuentro, que reúne a importantes referentes en la temática provenientes de América Latina, Asia, África y Europa, tiene como objetivo la construcción de estrategias comunes que permitan afrontar con respuestas basadas en la fe, humanas y eficientes, los enormes desafíos que se abren ante el consumo de drogas.
"Con esta ronda de conversaciones buscamos comenzar un proceso, que distintas tradiciones religiosas y organizaciones que trabajan en los territorios puedan reconocerse en la prevención, el cuidado y la reconstrucción de los vínculos comunitarios ?ya aprendimos que sin comunidad no se puede salir de la oscuridad del consumo? y avanzar hacia estrategias compartidas frente a nuestras problemáticas comunes", sostuvo con enorme expertise el sacerdote católico Carlos "Charly" Olivero, factótum y referente para América Latina y el Caribe en PLAPA.
"Los rotos no nacen rotos. Alguien los rompió. Algo los fue quebrando. Muchas veces, antes de que aparezca la droga, ya existían el abandono, la violencia, el abuso, la pobreza, la falta de trabajo, la deserción escolar y la ausencia de un horizonte. La droga llega después y ocupa un vacío que ya estaba preparado", sostuvo ante los expertos asistentes monseñor García, titular de una diócesis situada en el corazón del conurbano bonaerense.
La droga, "primero seduce, después utiliza, finalmente, descarta", dijo García, "convierte a los cuerpos en mercancía (?), el cuerpo deja de ser reconocido como lugar de dignidad y se convierte en moneda de cambio. Se roba para consumir. Se prostituye para sobrevivir. Se soportan abusos por miedo, necesidad o dependencia. La persona pierde progresivamente la libertad hasta convencerse de que no merece otra vida. Ese es uno de los triunfos más crueles del narcotráfico", describió con crudo realismo.
El obispo García habló de personas-mercancía y ante eso sostuvo que "nuestra misión es reconstruirlas para que vuelvan a reconocerse como seres humanos, hijos de Dios y miembros valiosos de un pueblo. Porque una persona puede estar rota, pero nunca deja de tener valor. Y mientras exista alguien dispuesto a acercarse, sostenerla y creer en ella, ninguna vida estará definitivamente perdida".
La Iglesia, los credos en general, están llamados por carisma intrínseco a acompañar esas vidas, a "no mirar desde lejos, sino acercarse", afirmó el prelado argentino, a "no preguntar primero qué hizo una persona, sino qué le sucedió; a no limitarse a denunciar la oscuridad, sino encender una luz en medio de ella. El gran desafío de nuestro tiempo es pasar de una sociedad que produce y descarta personas rotas a una comunidad que acompaña, repara y reconstruye".
Este encuentro tendrá un esperado cierre el jueves 27 de agosto en la audiencia con el Papa León XIV, en la que la delegación de PLAPA entregará un ejemplar del Manual de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y prevención de las Adicciones, fruto del trabajo dialogal de más de 300 referentes territoriales de 18 países de Latinoamérica y el Caribe.
Varias organizaciones que comprenden que el trabajo en conjunto, en el que se comparten saberes, experiencias y oportunidades, confluyen en esta reunión cuya consigna busca dar una "Respuesta basada en la fe a las drogas y al reclutamiento criminal de jóvenes: un diálogo desde América Latina y el Caribe hacia el mundo": PLAPA del CELAM, Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), además del importante acompañamiento de la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL) y la Pontificia Academia para la Vida (PAV) de la Santa Sede junto con el apoyo de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos e Implementación de la Ley (INL) de Estados Unidos.
Fuente: Netfan Servicios