Jueves
26 de Marzo de 2026
26/03/2026
Fuente: telam
Francia, que ejerce la presidencia rotativa del grupo este año, fijó como uno de los principales objetivos del encuentro abordar las causas de la actual inestabilidad global
Los ministros de Exteriores del G7 se reunirán desde este jueves en las afueras de París con el objetivo de reducir diferencias con Estados Unidos sobre la guerra en Medio Oriente, en un contexto marcado por nuevas advertencias de Washington contra Irán y con otras crisis como Ucrania y Gaza en la agenda.
El encuentro de dos días tendrá lugar en la abadía de Vaux-de-Cernay, mientras la Casa Blanca afirmó que el presidente Donald Trump está dispuesto a "desatar el infierno" si Irán no acepta un acuerdo para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra la república islámica.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, realizará su primer viaje al exterior desde el inicio del conflicto. Se sumará el segundo día a sus pares de Canadá, Alemania, Italia, Francia, Japón y Reino Unido. La reunión se desarrollará en medio de tensiones entre Washington y sus aliados, que no expresaron un respaldo explícito a la ofensiva contra el régimen de Irán.
Francia, que ejerce la presidencia rotativa del G7 este año, fijó como uno de los principales objetivos del encuentro abordar las causas de la actual inestabilidad global. El ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, declaró: "abordar los grandes desequilibrios globales que explican en gran medida el nivel de tensión y rivalidad que observamos con consecuencias muy concretas para nuestros ciudadanos".
El conflicto en Medio Oriente se amplió con la implicación de Líbano, luego de que el grupo terrorista Hezbollah, respaldado por Irán, lanzó cohetes contra Israel. En ese contexto, Barrot pidió a Israel que "se abstenga" de enviar fuerzas para tomar el control de una zona en el sur del Líbano.
La reunión también reflejará la intención de Francia de ampliar el alcance del G7. París invitó a ministros de países emergentes como Brasil e India, además de Ucrania, Arabia Saudita y Corea del Sur. El objetivo apunta a incorporar a actores clave en un escenario internacional marcado por conflictos simultáneos.
Las diferencias con Washington se profundizaron en los últimos días. Aunque todos los países del G7 mantienen alianzas estrechas con Estados Unidos, ninguno brindó apoyo inequívoco a la ofensiva contra Irán. Esta posición generó malestar en Trump.
Desde Alemania, el ministro de Finanzas y vicecanciller Lars Klingbeil cuestionó la estrategia estadounidense en Medio Oriente. Señaló que las políticas de Trump resultan equivocadas y afectan a la economía alemana.
En paralelo, Trump afirmó que Estados Unidos mantiene contactos con una figura relevante dentro del sistema clerical iraní para negociar el fin del conflicto. Sin embargo, la televisión estatal iraní informó que Teherán rechazó un plan de paz transmitido a través de Pakistán.
Desde Reino Unido, la ministra de Exteriores Yvette Cooper expresó inquietud por el desplazamiento del foco internacional. Señaló que la guerra con Irán relegó otros temas críticos, como el plan de paz en Gaza y la violencia en Cisjordania.
El conflicto en Ucrania también ocupará un lugar central en la agenda del G7. Más de cuatro años después del inicio de la invasión a gran escala por parte de Rusia, Francia reafirmó su postura. Barrot sostuvo que continuará el apoyo a Kiev y la presión sobre Moscú. Declaró: "el apoyo a la resistencia ucraniana" seguirá vigente junto con medidas contra Rusia.
(Con información de AFP)
Fuente: telam