Martes
3 de Marzo de 2026
03/03/2026
Fuente: telam
El régimen ordenó suspender el comercio de la principal stablecoin en plena ofensiva militar y con la conectividad reducida al 4%. El ecosistema cripto iraní, salvavidas financiero para millones de ciudadanos y herramienta de evasión de sanciones del régimen, enfrenta su mayor prueba de estrés
El ecosistema de criptomonedas de Irán, uno de los mayores del mundo, se contrajo de forma abrupta tras el inicio de los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. El banco central iraní ordenó a las principales plataformas de intercambio suspender temporalmente el comercio del par USDT-toman. El USDT, emitido por la empresa Tether, es una stablecoin: una criptomoneda cuyo valor está vinculado al dólar estadounidense, lo que la convierte en refugio frente a monedas inestables y en herramienta habitual de comercio internacional, incluso para gobiernos que buscan operar fuera del sistema financiero tradicional. En Irán, donde el rial ha perdido más del 96% de su valor y el sistema bancario está aislado de las redes internacionales, ese par funciona como el puente principal entre los dólares digitales y la moneda local.
La medida, combinada con un apagón de internet que redujo la conectividad del país a apenas el 4% de sus niveles habituales según la organización de monitoreo NetBlocks, paralizó la actividad del mercado cripto iraní.
Un informe de la firma de inteligencia blockchain TRM Labs, publicado mientras continúan las operaciones militares, revela que el mercado no muestra señales de fuga masiva de capitales, sino un patrón de contracción generalizada compatible con restricciones severas de infraestructura y medidas de contención regulatoria. Nobitex, la mayor plataforma de criptomonedas del país, registró un incremento de unos tres millones de dólares en flujos el 28 de febrero respecto al día anterior, pero la cifra es engañosa: los analistas de TRM la atribuyen a movimientos internos de fondos entre billeteras calientes �conectadas a internet para operar en tiempo real� y billeteras frías �desconectadas, usadas como reserva segura�, no a actividad comercial. Es decir, el exchange no estaba operando más, sino blindando sus reservas.
"En momentos de escalada geopolítica, los mercados cripto suelen reflejar tanto estrés financiero como tensión en la infraestructura", señaló Ari Redbord, director global de políticas de TRM Labs. "Lo que estamos viendo en Irán no es evidencia clara de una fuga masiva de capitales, sino un mercado que gestiona la volatilidad bajo una conectividad restringida y la intervención regulatoria".
Tras suspender el par USDT-toman las plataformas cancelaron las órdenes abiertas y pausaron la operativa durante la noche. Cuando se reabrió el comercio, los libros de órdenes estaban vacíos: Nobitex reportó desequilibrios entre oferta y demanda y revirtió ciertas liquidaciones, mientras que las plataformas iraníes Bitpin y Tabdeal informaron, respectivamente, de anomalías en los precios y de la activación de controles de riesgo internos para evitar liquidaciones en cascada. Las señales apuntan a un mercado con liquidez severamente deteriorado.
El apagón digital agravó la situación. La conectividad de internet en Irán cayó al 4% de los niveles normales, según NetBlocks, y a "casi cero" en las principales regiones del país, de acuerdo con datos de Cloudflare Radar. Es una táctica recurrente del régimen: las autoridades impusieron restricciones similares durante las protestas masivas de enero de 2026 y durante la guerra de 12 días con Israel en junio de 2025. Sin conexión estable, los operadores profesionales que proveen liquidez a las plataformas pierden acceso a sus sistemas, el comercio automatizado se desconecta y las operaciones se detienen.
Varios exchanges adoptaron medidas de emergencia. Wallex suspendió todos los retiros de criptomonedas. Aban Tether congeló tanto los retiros en criptoactivos como en riales. Ramzinex suspendió depósitos y retiros, aunque aseguró que los fondos estaban resguardados en billeteras frías. Tabdeal limitó los retiros a dos tandas diarias con demoras de hasta 24 horas. Bitpin, por su parte, emitió una guía instando a los usuarios a evitar decisiones impulsivas y a prepararse para posibles cortes de conectividad.
La dimensión del mercado iraní de criptomonedas explica la relevancia de estas sacudidas. TRM Labs estima que la actividad cripto vinculada a Irán alcanzó los 11.000 millones de dólares desde el inicio de 2025 hasta la fecha, mientras que Chainalysis cifró en 7.800 millones los fondos recibidos por billeteras iraníes solo durante 2025. Nobitex, que concentra la mayor parte del volumen, tiene unos 11 millones de usuarios registrados. Para millones de iraníes, las criptomonedas representan el único canal accesible para preservar ahorros y obtener dólares en un país donde el rial ha perdido más del 96% de su valor frente al dólar y el sistema bancario está aislado de la red financiera internacional por las sanciones.
Pero el ecosistema cripto iraní tiene también una cara oscura que el conflicto pone de relieve. En enero de 2026, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó por primera vez a dos plataformas de criptomonedas, Zedcex y Zedxion, registradas en el Reino Unido, por operar como infraestructura financiera al servicio del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Según TRM Labs, el 56% del volumen de transacciones de Zedcex estaba vinculado a entidades del Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), proporción que alcanzó el 87% en 2024. Las plataformas estaban conectadas a Babak Morteza Zanjani, un empresario iraní condenado previamente por malversar miles de millones en ingresos petroleros y liberado, según el Tesoro estadounidense, para blanquear dinero en beneficio del régimen. Además, análisis de Chainalysis identificaron que más de 10 millones de dólares en USDT fluyeron desde la infraestructura de Zedcex hacia billeteras controladas por Said al-Jamal, financista designado por el Tesoro de EEUU por su apoyo material al CGRI y a las redes de contrabando de los hutíes de Yemen.
La penetración del CGRI en el ecosistema cripto es profunda. Chainalysis estima que las direcciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria representaron más del 50% de las entradas de criptoactivos iraníes en el último trimestre de 2025, con más de 3.000 millones de dólares recibidos durante ese año. Por separado, la firma británica Elliptic documentó que el propio banco central iraní acumuló al menos 507 millones de dólares en USDT durante 2025, adquiridos con dírhams emiratíes, en lo que describió como "una estrategia sofisticada para eludir el sistema bancario global". Los fondos se dirigieron inicialmente a Nobitex para inyectar liquidez en dólares al mercado local y frenar la caída del rial.
"Irán ha operado durante años una economía en la sombra que, en parte, ha utilizado las criptomonedas para evadir sanciones, incluso a través de infraestructura offshore sofisticada", afirmó Redbord. "Lo que estamos viendo ahora, bajo la presión de la guerra, los apagones de conectividad y la volatilidad de los mercados, es una prueba de estrés en tiempo real de esa infraestructura y de la capacidad del régimen para aprovecharla". Según el director de TRM Labs, "el entorno actual revelará dónde termina el uso ordinario y dónde comienza el movimiento estratégico de valor vinculado a sanciones".
El conflicto expone la doble función que cumplen las criptomonedas en Irán. Para millones de ciudadanos atrapados entre las sanciones internacionales y un rial en caída libre, son la única ventana financiera al mundo exterior. Para el régimen y la Guardia Revolucionaria, el canal por el que mueven miles de millones fuera del alcance de los controles occidentales.
Fuente: telam